October 15, 2018

Todas mis esculturas son desgarros. Mi arte es la expresión del alma de mis amigos que han muerto luchando por un ideal. Son como sueños torturados… Los que me tachan de duro no saben que no puedo vender mi arte a los que solo quieren ver muñecos bonitos. Pero en las imágenes llenas de misticismo de la Virgen expreso todo mi amor hacia ella, mientras que el Cristo es como un grito desgarrado

- Luis Ortega Bru -

El pasado 2016 se cumplían 100 años del nacimiento de uno de los genios de la imaginería del siglo XX, Luis Ortega Bru. Una efemérides que ha servido para poner en valor la obra del artista sanroqueño con grandes citas y exposiciones en las provincias gaditana, sevillana y malagueña, lugares donde el artista dejó grandes misterios y obras icónicas para la Semana Santa andaluza. Para poner en valor el legado de su obra en la provincia onubense, hoy publicamos en CuartoTramo.com este especial sobre la figura de Ortega Bru y las imágenes que a lo largo de su trayectoria dejó en nuestra tierra.

ORTEGA BRU, MÁS DE CIEN AÑOS DE GENIO


Hijo de Ángel Ortega y de Carmen Bru, Luis nace en la localidad gaditana de San Roque un 16 de septiembre de 1916. Procedente de una humilde familia de alfareros, su pasión por el arte se despierta desde muy joven, comenzando sus estudios de arte en la Escuela de Artes y Oficios de La Línea de la Concepción en 1931.

Su formación académica se vio truncada con el estallido de la Guerra Civil, marcando su vida los acontecimientos que viviría durante estos años. De familia republicana, es enviado al frente de Madrid, donde pierde un oído a causa de una explosión, siendo destinado tras este suceso al acuartelamiento del Pardo, trabajando para el servicio de cartografía. En 1936 su madre es fusilada por delito de “rebelión militar”, mismo motivo que acabó también con la vida de su padre, fusilado en 1939.

En ese mismo año Luis Ortega Bru es detenido, siendo condenado a una pena de prisión de 3 años por el Consejo de Guerra por delito de “Auxilio a la Rebelión”. Tras unos meses en la prisión de San Roque, es trasladado a la de El Puerto de Santa María. Su buena conducta, como así consta en su expediente penitenciario, es el motivo por el que se le concede la libertad condicional en diciembre de 1940, volviendo nuestro imaginero a su San Roque natal. Allí ganaría el Certamen de Escultura de Cádiz en 1943. Tras cumplir su condena, se traslada a Sevilla, donde trabajaría como ceramista y miniaturista en los talleres de Pedro Navia y de Juan Pérez Calvo respectivamente. Aquí sigue completando sus conocimientos en la Escuela de Artes Aplicadas de Sevilla.

Durante su trayectoria profesional recibió distintos premios, como el Premio Nacional de Escultura por su obra “La Piedad” o la Encomienda de Alfonso X el Sabio por su misterio para la Hermandad de Santa Marta. Estos reconocimientos artísticos chocan con su relación con el mundo cofrade sevillano, en polémica constante con otros imagineros contemporáneos por su estilo e ideas políticas, una relación que se vio agravada tras la sustitución de su imagen de la Virgen del misterio de Santa Marta.

Esta situación lo lleva a aceptar una oferta de trabajo que le llega desde Madrid, donde terminaría como maestro escultor de la empresa Arte Granda, trabajo que sigue compaginando con sus encargos por partes de diferentes hermandades. Aquí seguiría cosechando premios y reconocimientos. Sin embargo, volvería a Sevilla en 1978, primero al taller de Guzmán Bejerano, para terminar montando su propio taller en la calle Castellar. Falleció en Sevilla el 21 de noviembre de 1982.

LA ORACIÓN EN EL HUERTO, SU MISTERIO PARA HUELVA


Cuando los cofrades de la Archicofradía deciden completar el misterio de la Sagrada Oración en el Huerto con la incorporación de los apóstoles piensan en el escultor gaditano. Tras las buenas críticas recibidas por la imagen del Soberano Poder para la cofradía sevillana de San Gonzalo o el apostolado de la Cena de Jerez, Ortega Bru recibe el encargo onubense en su taller madrileño, donde compartía trabajos junto a su hermano Augusto.

El imaginero presentó a la Hermandad un boceto que planteaba la realización de San Juan, Santiago y San Pedro junto al ángel confortador para acompañar al Cristo que realizara en 1937 Antonio Castillo Lastrucci. Destaca la presencia en el boceto del citado ángel, que hubiera venido a sustituir al que realizó Antonio León Ortega y que hoy en día aún procesiona cada tarde de Jueves Santo. Finalmente no se realizó, aunque atendiendo al boceto podemos hacernos una idea de como hubiera sido si observamos el ángel que realizó para la cofradía homónima de El Puerto de Santa María [FOTO] en 1970. Junto a éste ángel, realiza también la imagen de Santiago en 1974, no completándose el resto del misterio.

Luis Ortega Bru toma como punto de partida los estudios y modelos realizados para El Puerto para afrontar el encargo onubense, con la diferencia de que en este nuevo encargo las imágenes serían para vestir. Esto se hace palpable con las imágenes de Santiago, dos obras prácticamente idénticas las de El Puerto y la de Huelva.

Los dos hermanos Ortega Bru trabajarían en los dos primeros santos, San Juan [FOTO] y Santiago [FOTO], que llegarían desde su taller en Madrid [FOTO] hasta Huelva para la Semana Santa de 1976. El 15 de abril, Jueves Santo, serían bendecidas antes de la salida procesional, teniendo una muy buena acogida por la prensa local del momento y los cofrades en general. Sería un año de grandes cambios para el misterio de la Archicofradía, saliendo por vez primera con una cuadrilla de hermanos costaleros, motivo por el cual inexplicablemente se decidió acortar las dimensiones del portentoso paso de misterio, perdiéndose parte de la grandiosidad que poseía la obra de José Oliva, que fue finalizada en 1949.

Tras estos trabajos y motivados quizás por la diferencia de estilos entre Bru y Lastrucci, en agosto de 1977 la Hermandad y el escultor acordaron la restauración de la imagen del Señor que “además de los trabajos propios de ésta, incluía la talla y encarnadura de un nuevo cuerpo” como reza en el contrato firmado entre ambas partes el 16 de diciembre de 1977. Una restauración que tendría un coste de 160.000 pesetas, un precio fijado tras los trabajos realizados, mientras que la hechura de la imagen de San Pedro, concretada en el mismo documento, tendría un coste de 120.000 pesetas.

Esta diferencia de coste entre ambos trabajos vienen a refrendar la teoría de que Luis Ortega Bru realizó una nueva imagen al completo, no una restauración. La nueva imagen del Cristo de la Oración en el Huerto ganó en corpulencia y volumen, presentando al Señor de rodillas, con los brazos extendidos y adoptando una actitud implorante. Como resalta la propia Hermandad en su web oficial “Es digno de mención la rotundidad de las formas escultóricas: Los ojos suplicantes, la nariz prominente, los labios carnosos y entreabiertos, la cabellera y las barbas que subrayan la expresión dramática y agónica de su rostro”.

Ortega Bru Castillo Lastrucci

La imagen fue bendecida el jueves 15 de diciembre de 1977 en una ceremonia celebrada en la Parroquia de la Purísima Concepción por D. Juan Mairena, finalizando con un besapiés a la imagen del Cristo que se prolongó hasta el domingo. Como detalla la crónica del diario Odiel “El Señor Ortega Bru fue muy felicitado por la obra realizada en la imagen original de Castillo Lastrucci”. La última imagen realizada para la Archicofradía sería la citada talla de San Pedro [FOTO], bendecida el Jueves Santo 23 de marzo de 1.978 por el párroco de la concepción D. José García González.

Es una obra grandilocuente, amanerada y con claros tonos influénciales de la talla castellana, fría y seca, pues no olvidemos que tuvo en Alonso Berruguete a uno de sus principales maestros ideales. Se trata, por tanto, de un conjunto marcado por la originalidad del artista fruto de su fuerte personalidad y su gran capacidad creadora.

- Alberto Morales Chacón -

LOS ARCÁNGELES DEL NAZARENO, SU PRIMERA OBRA EN LA CIUDAD


Huelva ya disfrutaba del arte del imaginero sanroqueño desde dos décadas antes de realizar estos trabajos para la Hermandad de la Oración. En 1954 el escultor realizaría las tallas de los cuatro arcángeles pasionistas [FOTO] que cada Madrugá escoltan el procesionar de Nuestro Padre Jesús Nazareno.

A inicios de los años cincuenta la cofradía de la Madrugá encargaría al tallista onubense Miguel Hierro Barreda la ejecución de un nuevo paso de misterio que viniera a sustituir a las anteriores andas estrenadas apenas una década antes. Este nuevo paso se estrenaría en 1953, completándose al año siguiente con los arcángeles anteriormente citados. Para la ejecución de los mismo la Hermandad contacta con el taller del sevillano Juan Perez Calvo, abonando por ellos la cantidad de 24.000 pesetas según consta en los libros de cuenta de la cofradía.

En estos años, Ortega Bru se encuentra colaborando con el taller de Pérez Calvo, siendo designado por este para realizar el encargo. Su autoría, sin embargo, queda patente varias décadas después. En diciembre de 1977, con la presencia de Luis Ortega Bru en la Parroquia de la Concepción con motivo de la bendición del Cristo de la Oración, el imaginero reconoció los arcángeles como obra suya en declaraciones realizadas a los allí presentes. Estas obras se pueden encuadrar dentro de otras de características similares que realizaría para hermandades como la Macarena o Santa Marta.

OBRAS PARA LA PROVINCIA ONUBENSE


SAN ANTONIO Y SANTA TERESA PARA ALOSNO

La provincia onubense sería destinataria de dos de las primeras obras de arte sacro que realizaría Luis Ortega Bru. A la iglesia parroquial de Nuestra Señora de Gracia de Alosno llegarían en 1950 dos tallas, las de San Antonio de Padua [FOTO] y la de Santa Teresa de Jesús.

Serían unas obras que llegarían en un año que según los entendidos sería clave en la evolución del imaginero, ya que con estas obras se empiezan a ver la influencia de sus estilos vanguardistas y abstractos. En esta época, el imaginero aun se encontraba trabajando para Juan Pérez Calvo y Rafael Fernández del Toro.

Mientras que la imagen de Santa Teresa recibe culto en una hornacina lateral del retablo de la capilla del Sagrario en el citado templo, San Antonio de Padua preside su propia capilla. A finales de mayo o principios de junio, el pueblo de Alosno realiza la romería en honor del Santo, procesionando éste cada año por las calles de la localidad

CRUCIFICADO PARA LA PALMA DEL CONDADO

La interpretación del Concilio Vaticano II motivó en muchos casos la retirada de retablos de nuestras iglesias. Uno de estos retablos retirados sería el que presidía el altar mayor de la iglesia del colegio de Nuestra Señora del Carmen, en La Palma del Condado.

En su lugar, las hermanas Carmelitas de la Caridad, encargadas de regir el centro colar en sus inicios, encargaron a Luis Ortega Bru la realización de una imagen de Cristo Crucificado para que presidiera desde ese momento el citado templo.

Realizado en torno al año 1967 a un tamaño algo menor que el natural, se trata de una obra importante para la producción de Ortega Bru, pues con posterioridad a este, tal y como señalan los compañeros de laHornacina.com, el imaginero realizaría distintos crucificados siguiendo el mismo patrón aquí iniciado. Cabe destacar por ejemplo el realizado para la iglesia de las Angustias de Jerez de la Frontera. A diferencia de estos otros crucificados que le siguieron, la imagen de La Palma si se presenta completamente policromada.

VIRGEN DE LOS DOLORES PARA LEPE

En 1968 llegaría a la localidad costera de Lepe una nueva imagen para su Semana Santa. Luis Ortega Bru recibió el encargo de parte de la junta de gobierno de la Ilustra Hermandad y Cofradía del Santísimo Cristo de la Salud y Nuestra Señora de los Dolores para la realización de su titular mariana.

La Virgen, de tamaño natural, guarda claros paralelismos con la particular obra mariana del imaginero. Esta dolorosa vendría a sustituir a otra anterior, realizada en 1939 por el malagueño José Navas Parejo, la cual sustituyó a su vez a la imagen fundacional, destruída durante la Guerra Civil. La Hermandad acudió al imaginero de San Roque para que restaurara dicha dolorosa, aconsejando Ortega Bru la realización de una nueva, tal y como terminó sucediendo.

En la actualidad procesiona por las calles de Lepe cada Miércoles Santo desde la Parroquia de Santo Domingo de Guzmán.

LOS PROYECTOS QUE NUNCA VIERON LA LUZ


Luis Ortega Bru falleció a la temprana edad de 66 años en su domicilio de la plaza del Pumarejo de Sevilla. Su temprana muerte, dejó un sin fin de proyectos para diferentes puntos de la geografía española que no pudieron ver la luz, así como obras inacabadas, finalizadas por sus discípulos. Dos de esos proyectos hubieran tenido como destino la ciudad de Huelva y uno de los lugares más destacados de la provincia, El Rocío.

EL CRISTO DE LA LANZADA

En los albores de la década de los ochenta, surgiría el movimiento en la barriada de las Colonias para erigir una hermandad de penitencia en torno a la gran devoción que poseía la Virgen de los Dolores, que desde 1958 procesionaba por el barrio.

Una procesión que desde 1979 se haría bajo palio, siendo sin duda la primera piedra para constituir la cofradía. Los cofrades de las Colonias se decantarían por representar el misterio de la Sagrada Lanzada. Un gran misterio conformado por varias imágenes que llegaría al centro de la ciudad desde uno de los barrios más populosos, acompañado por la devota imagen que la Virgen de los Dolores bajo palio.

Para ello, deciden encargar en 1981 a Luis Ortega Bru el boceto de su imagen titular, quien plantearía la ejecución de un crucificado muerto en la cruz, inclinando su cabeza sobre el hombro derecho. Con la fuerza que suele desprender las imágenes de Bru, el boceto presentaba un sudario a dos paños, cruzándose en el centro, dejando al aire la cadera, muy del estilo del realizado para el crucificado de La Palma del Condado.

Pese a que el acuerdo para realizar la imagen era en firme, la repentina muerte del imaginero privó a la ciudad de Huelva de poder disfrutar de un nuevo titular suyo. A modo de curiosidad, en estas mismas fechas Luis Ortega Bru realiza también el boceto de un Longinos a caballo para la cofradía homónima de la ciudad de Sevilla, obra que tampoco pudo realizarse debido a su muerte.

Finalmente, la Hermandad de la Lanzada encargaría su misterio como todos sabemos a Joaquín Moreno Daza, quien entregaría la imagen del Señor en 1986. Procesionaría por primera vez en 1987 acompañado por Longinos, no completándose el misterio con las imágenes de San Juan, María Magdalena y la Virgen del Patrocinio hasta 1992.

LA IMAGINERÍA PARA EL RETABLO DE LA VIRGEN DEL ROCÍO

La muerte del imaginero dejaría otro proyecto inacabado en la provincia onubense. No sería un proyecto cualquiera, ya que se trataba de la realización de la imaginería para el retablo mayor del Santuario de Nuestra Señora del Rocío.

Ante el alto coste de las obras del nuevo Santuario, bendecido en 1969, la Virgen del Rocío fue entronizada en el presbiterio del templo en su paso procesional sobre un trono, a la espera de poder acometer la realización de un nuevo retablo en un futuro. Dicho momento llegaría en 1980, cuando se empezarían a realizar las primeras piezas del futuro retablo.

Un proyecto que no llegaría a ver la luz, pues se aparcó tras varias dificultades, retomando la Hermandad Matriz la hechura del retablo en 1989 con un nuevo proyecto que aprovecharía las piezas ya realizadas en los primeros años de la década de los 80.

Sería en 1980, con ese primer proyecto, cuando se contaría con Luis Ortega Bru para la realización de la imaginería de este nuevo retablo. Según este anteproyecto, la imaginería a realizar sería una imagen de Isaías, otra de San Juan Evangelista, siete Ángeles y cuatro niños, todas ellas a tamaño natural. El imaginero de San Roque realizaría diversos dibujos y modelos ajustándose al planteamiento global del retablo, como son un ángel tamborilero [FOTO] o el profeta Isaías [FOTO].

La obra finalmente no llegaría a realizarse, recibiendo el encargo de realizar la imaginería completa del retablo final el imaginero natural de Fregenal Manuel Carmona Martínez en 1983.


BIBLIOGRAFÍA


  • Rodríguez Gatíu, B. (1995). Ortega Bru. Sevilla, España: Ediciones Guadalquivir

  • Luque Teruel, A. (2014). Luis Ortega Bru. Sevilla, España: Ediciones Tartessos.

  • Abades, J. y Cabaco S. (2016). Centenario de Luis Ortega Bru: Crucificado [web] Recuperado de http://www.lahornacina.com/seleccionesbru10.htm