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Beato Marcelo Spínola, una vida de santidad inspirada a los pies de Jesús Nazareno

En la jornada de ayer, 19 de enero, la iglesia celebró la festividad del beato Marcelo Spínola, quien fuera cardenal arzobispo de Sevilla. Un beato cuya vocación creció a los pies de Nuestro Padre Jesús Nazareno en la Parroquia de la Concepción en sus años de estancia en nuestra ciudad.

Nacido en San Fernando el 14 de enero de 1835, Marcelo Spínola Maestre era hijo de los Marqueses de Spínola y heredero del título. Su padre era comandante de Marina, hecho que motivó que fuera destinado a distintos puntos de la geografía española, recalando en nuestra ciudad en 1856. Tras licenciarse en derecho, el joven Marcelo Spínola estableció su bufete de abogados en la ciudad de Huelva. Es entonces cuando entra en contacto más de cerca con los problemas de la provincia onubense, atendiendo y asesorando gratuitamente a personas de clase trabajadora. Un hecho que lo llevó a ser conocido como el «abogado de los pobres».

Es en Huelva donde Marcelo Spínola su vocación de servicio a Dios comienza a florecer, acudiendo a misa diariamente junto a su madre a la Parroquia de la Purísima Concepción, postrándose a los pies de Nuestro Padre Jesús Nazareno en sus visitas al sagrario del templo, que en aquella época se encontraba en la capilla de la cofradía. Tras unos años en nuestra ciudad se traslada a Sanlúcar de Barrameda e ingresa en 1858 en el seminario de Sevilla, siendo ordenado sacerdote el 21 de mayo de 1864.

Posteriormente sería nombrado párroco de San Lorenzo en Sevilla en 1871. Diez años más tarde el papa León XIII lo nombraría obispo auxiliar de Sevilla. El mismo papa lo nombró obispo de Coria-Cáceres en 1884, tomando el lema «Todo lo puedo en Él». Pocos años después, en 1886, es nombrado obispo de Málaga, donde permanecería durante diez años hasta que en 1896 vuelve a Sevilla como arzobispo. Su labor en sus distintas sedes es recordado por su trabajo en pro de los más desfavorecidos, siendo llamado «el Arzobispo mendigo». Su designación como arzobispo de Sevilla volvería a unirlo a Huelva, al no existir aun en aquellos tiempos la Diócesis de Huelva, perteneciendo la provincia onubense al arzobispado sevillano.

Murió en olor de santidad el 19 de enero de 1906 en Sevilla, hace 115 años, tras ser nombrado cardenal por el Papa Pío X en diciembre del año anterior. Fue beatificado el 29 marzo de 1987 por el papa San Juan Pablo II. La Congregación de Esclavas del Divino Corazón continúa impulsando la canonización del Beato Marcelo Spínola, estando en estudio en Roma un milagro atribuible a su intercesión e iniciándose la investigación de otro milagro por parte del Arzobispado Castrense el pasado mes de diciembre.

En la actualidad, el recuerdo en la Hermandad del Nazareno de la figura del Beato permanece vivo. La cofradía celebra cada 19 de enero una función en su honor con posterior veneración de su reliquia. Una reliquia que procesiona cada Madrugá a los pies de Nuestro Padre Jesús Nazareno. También durante la Madrugá puede verse en el cortejo de la cofradía una bandera con el escudo bordado del cardenal Spínola.

Sergio Borrero
Onubense, cofrade de la Hermandad de la Borriquita

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