ActualidadBlog 2

7 de marzo de 2021. Un año del último paso por nuestras calles

Un año ha pasado desde que disfrutamos de la que por entonces no sabíamos que sería la última procesión. El Cristo de las Penas abandonaba el Polvorín para volver a la iglesia de la Milagrosa, desde donde presidiría el Vía Crucis, y lo hacía arropado por miles de onubenses.

Un traslado extraordinario que debería haber servido de aperitivo a la procesión que hubiéramos vivido días más tarde y que, sin embargo, se nos quedó en la memoria por ser la última vez que pudimos acompañar el caminar de un paso por las calles de Huelva. La última vez que escuchamos unas marchas tras un paso, que olimos la nube de incienso que rodea unas andas, que cangrejeamos mirando a la cara a Cristo, que nos abrazamos con nuestros hermanos y amigos.

En los días siguientes la Cuaresma aun nos regalaría algún que otro ensayo, algún concierto de marchas procesionales e incluso el Vía Crucis, antes de que la pandemia llegara para cambiar por completo nuestras vidas. Pero las sensaciones y emociones que se viven acompañando a un paso de Cristo se quedaron congeladas aquella tarde de marzo. Un año ha pasado y quiere la providencia que de nuevo un 7 de marzo nos reencontremos con el Cristo de las Penas. No será sobre un paso ni entre grandes aglomeraciones. Será en la intimidad de su templo, en un acto de veneración en el que poder pedir al Señor por el fin de esta pandemia y por volver a vivir días de júbilo y fervor como aquel 7 de marzo de 2020.

Sergio Borrero
Onubense, cofrade de la Hermandad de la Borriquita

Quizás te interese

Escribe un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

0 %